domingo, 1 de mayo de 2011

“EL DISCURSO ES PODER” Foucault




El video muestra un discurso de Adolf Hitler perteneciente al año 1934 el cual se dirige a una multitud de jóvenes del Reich. En su transcurso podemos observar como intervienen las dos variables que cita Barbero en “De la transparencia del mensaje a la opacidad de los discursos”, que hacen a la articulación del mismo, las cuales son: las condiciones sociales en las cuales el discurso es producido y la dimensión significante. En relación a la primera variable, el discurso se contextualiza en una Alemania que se encuentra en decadencia, luego de la Primera Guerra Mundial. Hitler debe proclamarse como el Mesías del pueblo para poder lograr la construcción de un Imperio basado en ideales de patriotismo, estrictamente raciales y dispuestos a lucha en defensa de sus intereses.
Hitler, en lo que respecta a gramática de consumo construye sus conferencias apuntando a llamar la atención de masas. El Dictador impone su ideología, la cual tiene como objetivo establecer y definir un poder capaz de romper fronteras, enfocado en engrandecer al país. A través del poder de dominación de las palabras que hacen a su discurso, se puede establecer un escenario concretamente dividido: un sector dominante y otra cultura de silencio (como cita Barbero), dominada por ese monopolio de la palabra. Se reconoce a Hitler como un gran orador, dominador de la palabra llegando a distorsionar en sus conferencias lo cruento de su accionar, para imponer ideales moldeando el sentido común.
En el discurso, se toma como materia prima el imaginario colectivo de la sociedad, sobre la cual se trabaja y se explota una idea de nacionalismo Alemán, de dar "todo por la Patria". Esto constituye un proyectil, donde la palabra produce consecuencias sociales. Se instala de este modo, en el imaginario la ideología nazi-facista. Es importante destacar el juego de los medios de comunicación durante este período, ya que estuvo fuertemente manipulado por el régimen a costa de sus intereses. Esto lo podemos marcar en: la existencia de una trasmición de radio, donde los individuos eran somentidos a una única imposición ideológica que impedía la libertad de expresión. La utilización de la cinematografía como expresión máxima antisemita, que mostraba a los judíos como una amenaza para la Nación y además, perseguía la táctica de "lavado de cerebro".




En parodia a las conferencias del gobierno totalitario y fascista de Hitler y Mussolini respectivamente, podemos analizar el discurso final producido por el cineasta Charles Chaplin en 1938.
Más allá de las críticas que se realizan en el film, resulta interesante analizar, y poder hacer una lectura entre línea de lo que Chaplin intenta trasmitir en esta escena:

El maquinismo que crea abundancia nos deja en la necesidad, nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos, nuestra inteligencia duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco. Más que máquinas, necesitamos humanidad; más que inteligencia, tener bondad y dulzura, sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos, la verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros. Ahora mismo mi voz llega a millones de seres en todo el mundo a millones de hombres desesperados, mujeres y niños víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes.”

En este apartado Chaplin menciona los adelantos tecnológicos concientizando a cerca de la visualización y uso como elementos de unión entre las personas, y no con su utilización como juego de poder, como un arma que atente contra el imaginario de las personas. Además hace referencia a una sociedad que no acepta el progreso y que toma el conocimiento como herramienta para la manipulación, convirtiendo a los hombres en cínicos.


“(…) os barren el cerebro,(...) , el pueblo tenéis el poder. El poder de crear máquinas, el poder felicidad, vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa de convertirla en una maravillosa aventura. En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos, luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres trabajo y de la juventud un futuro y de la vejez seguridad. Con la promesa de esas cosas, las fieras alcanzaron el poder, pero mintieron, no han cumplido sus promesas, ni nunca las cumplirán, los dictadores son libres sólo ellos, pero esclavizan al pueblo, luchemos ahora nosotros para hacer realidad lo prometido, todos a luchar para libertar al mundo.”

En este parrafo citado podemos observar claramente, como Chaplin pone en cuestión el poder el cual utiliza como chantaje al discurso, el cual se carga de promesas, palabras y objeta a hacer justificable lo injustificable, el accionar injusto de hombres (soldados) que atentan contra el principal derecho humano, la vida.







"Me di cuenta de algo, estamos equivocados, debemos pensar de otra manera, debemos pensar con amor y tolerancia, debemos respetarnos unos a otros, porque somos todos iguales. Si es que he causado dolor a alguien es el momento de pedir perdón, es el momento de construir un mundo de paz y amor, es hora de cambiar la historia, es hora del amor, de abrazarse, de amarse unos a otros."

María Ailén Tula

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